El carácter dinámico de la sociedad actual, en la cual cada día se producen cambios y actualizaciones en tecnología, medios de producción y los conocimientos que los sustentan, hacen patente la necesidad de cambios en la educación que ayude a los individuos a afrontarla satisfactoriamente. Y no sólo en el plano económico: tal como aumenta la tecnología que nos rodea y los medios de producción reequieren de trabajadores mejor preparados, también crecen las exigencias para alcanzar el propio desarrollo personal y bienestar.
Esto lleva a considerar dos aspectos valiosos para poder desempeñarse en los diferentes ámbitos de la vida en una sociedad del conocimiento: la especialización y la actualización. ¿Qué quiero decir con esto?
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¡Uf un nuevo día! pienso, cuando he logrado despegar mis ojos. Son las 6:00 de la mañana y enciendo el hervidor para ahorrar tiempo mientras tomo una ducha. La taza y las cosas del pan los dejé puesto anoche para ahorrar tiempo. Desayuno y tomo la primera micro a las 6:40. En el camino aprovecho de maquillarme y revisar mi día. Tendré 10 horas cronológicas de trabajo entre colegio y preuniversitario sin descanso, aunque debo admitir que disfruto más las clases en el segundo trabajo. Bueno 10 horas de clases y una ventana "libre" de 45 minutos, supuestamente para planificar... vamos a ver si eso se cumple. Termino mi viaje en la primera micro y me apronto para tomar el colectivo llego a las 7:40 al colegio. Me coloco el delantal y firmo mi hoja de asistencia, no sin antes ver en la pizarra el listado de inasistentes del día viernes a quien no debo olvidar mandar a inspectoría si no poseen justificación (o si no, yo recibo una amonestación en mi hoja de trabajo).
Algunos predijeron que la presencia de medios audiovisuales provocaría que las nuevas generaciones leyeran y escribieran cada vez menos. Muy por el contrario, la realidad nos muestra otra cosa: la mayor parte de la comunicación que se realiza día a día en internet es escrita. Sin embargo, que se escriba y se lea más no implica que se escriba mejor y lo que se lee se comprenda. De ahí la necesidad de que la comunicación responda a ciertos criterios que aseguren una buena comunicación.
Experiencia realizada por el profesor Osvaldo Pache Jara
