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El trato de los docentes como técnicos de la enseñanza tanto en su formación como en la práctica real, es una situación que lamentablemente se nos ha hecho costumbre. Un ejemplo, poco nos sorprendemos cuando se nos ordena cumplir el programa que ha sido diseñado por el Ministerio de Educación para quienes imparten una asignatura en un nivel de enseñanza determinado. Programa en que nosotros no tenemos ninguna injerencia en la decisión de los contenidos a abordar. Eso es tecnicismo puro. Y como dicen en España: ¡Y así nos va!
Estas medidas tan efectistas ¿Contribuyen a mejorar la calidad del aprendizaje en el establecimiento escolar?
Sin embargo, llevar este "tecnicismo" a actos de infantilización, entendiendose como: conferir a los profesores trato y cualidades infantiles, creo que es un asunto que sobrepasa todo límite. He aquí unos cuantos ejemplos de infantilización docente que hacen directivos de colegios chilenos:
1. Hacer "turnos" de patio. Es decir estar en el patio mientras los estudiantes están en recreo con el objetivo de cuidarlos (¿o vigilarlos?). Si un profesor reclama, la dirección responde que sus recreos son pagados o bien, que son parte de las horas de colaboración. También es extensible a la vigilancia del colegio, los días sábados.
2. Controlar el tiempo en que te demoras en tomar los cursos y entrar a clases.
3. Perseguir a los docentes que están dentro de un sindicato.
4. Exigir papeles (planificaciones, proyectos) en fechas determinadas y no tomarlas en cuenta.
5. Humillar o hablar de situaciones puntuales de profesores delante de todo el profesorado (consejo de profesores). Poca cautela para tratar temas delicados
6. Regañar a los docentes delante de los padres, como si los directores fueran los padres de éstos.
Podría seguir... pero la idea creo que ya es entendible.
Me pregunto si estas medidas tan efectistas ¿Contribuyen a mejorar la calidad del aprendizaje en el establecimiento escolar? Tal vez, habrán mejores resultados, a costa de profesores cansados, estresados, disminuidos e infantilizados. Profesores que no son tratados y que estos, a consecuencia de lo mismo, les cuesta comportarse como profesional porque no se sienten como tal, porque no son valorados y tratados profesionalmente ¿Será sano? Pues no, y claramente no es una escuela que aprende sino una que instruye.
La imagen fue tomada de: http://juliapictureyourself.blogspot.com